lunes, 10 de junio de 2019

RECORRIDO POR EL MONTE BRUSCO Y LAS MARISMAS DE SANTOÑA



Día luminoso con una temperatura suave, perfecto para caminar y contemplar el paisaje. Algunos reencuentros y una nueva incorporación antes de arrancar con la parte montañosa, no muy exigente pero con alguna cuesta “pindia” (empinada, según expresión cántabra. Siempre se aprende algo).

Así que entre montaña, playa y marisma fuimos completando los trece kilómetros de un recorrido circular con inicio y final en la playa de Berria (Santoña). Por el camino vacas, caballos, garcetas, cormoranes y otros “bichos”. Una ermita en ruinas (San Nicolás), una iglesia acogiendo las últimas comuniones de la temporada (El Salvador) y la antigua batería del Brusco fueron algunos de los hitos arquitectónicos del recorrido.

También pudimos comprobar que el pequeño barrio del Dueso llegó a tener cinco bares o tabernas e incluso un hotel. Hoy no queda ninguno abierto.

Habrá que ir pensando ya en la salida de otoño. A mí me apetece tirar para arriba. ¿Qué tal un mil?

NOTA: Pinchando sobre cualquiera de las fotografías se abre la galería de imágenes.

De la Playa de Berria (Santoña)...(Foto de Niko)

...pasando por la Punta del Brusco...
...atravesando la selva... (Foto de Dani)

...a la playa de Helguera (Noja).





La cuesta "pindia".


¿Dónde está el increíble guía menguante?




"Operación pelota".




Anchoas ¿frescués?





Pies y pata.

"Operación ñam ñam".



miércoles, 29 de mayo de 2019

SALIDA AL MONTE (17): MONTE BRUSCO Y MARISMAS DE SANTOÑA.


 
En nuestra próxima salida de primavera el recorrido nos va a aproximar a la costa cántabra, concretamente al municipio de Santoña, combinando playa, monte y marismas. Ya visitamos esta localidad en nuestra ascensión al monte Buciero hace un par de temporadas.

Iniciaremos el recorrido en el extremo oeste de la playa de Berria desde donde nos incorporaremos al Camino de Santiago, ascendiendo a la Punta del Brusco para disfrutar de una buena panorámica de la costa, tanto de la Playa de Berria como de la Playa de Noja. Tras un recorrido por el arenal de Helguera cruzaremos el bosque por el alto de Fontcabrera, descenderemos hasta la localidad de Argoños y a continuación nos adentraremos, a través de un sendero, en las marismas de Santoña, hasta llegar al observatorio de aves. Finalmente, a través del barrio del Dueso y la playa de Berria, volveremos al punto de salida.

Recorrido

Por el camino podremos contemplar varias ermitas e iglesias, algunas ruinas (como las de la Batería del Brusco) y una gran cantidad de aves en el entorno de las marismas.

Playa de Berria

El trazado no presenta dificultad en cuanto a su desnivel (125 m.), ya que su perfil es sensiblemente horizontal. Las únicas ascensiones, en la primera parte del recorrido, corresponden a la punta del Brusco y al alto de Fontcabrera, que apenas supera los 100 metros de altitud. Imprescindible pantalón largo (tramos con vegetación cerrada) y palos (algún tramo con barro si llueve los días anteriores).


La salida está programada para el sábado 8 de junio y al finalizar, para no perder las buenas costumbres, habrá viandas para reponer fuerzas. Se admiten propuestas y aportaciones.

Datos técnicos

-       Fecha de salida: sábado 8 de junio, a las 8.30 h.
-       Lugar de salida: Urbanización El Oasis, Islares (junto a la gasolinera), Castro Urdiales. Desplazamiento en vehículo a Santoña (29 km.).
-       Desnivel: 125 metros.
-       Recorrido: 13 kilómetros.
-       Duración: 4 h. aprox.

martes, 28 de mayo de 2019

LA REDECILLA DEL CENTRO BOTÍN



HACE UNOS AÑOS reflexionaba acerca del proyecto de un futuro edificio, el centro Botín de Santander. E intentaba desmontar esa bienintencionada pretensión de “arquitectura transparente” que impregnaba su presentación en sociedad:  http://echonovemberecho.blogspot.com/2011/09/arquitectura-transparente.html .  Hoy, el propio edificio testifica que ni pasa desapercibido ni resulta una construcción “sutil” que apenas altera el perfil de la bahía de Santander.

HACE UNOS MESES discutía con colegas y compañeros sobre el carácter icónico del edificio, su funcionamiento o no como hito visual, su apariencia singular a través de la superficie texturizada a base de escamas cerámicas… Teorizando, vaya.

HACE UNOS DÍAS, paseando por Santander y aproximándonos al centro (Botín) observé otra nueva y extraña textura superpuesta a lo largo y ancho de su fachada. Me explicaron que la “redecilla” instalada tiene la función de evitar el desprendimiento de las “chinchetas” (así definieron mis acompañantes las escamas cerámicas que proporcionan una superficie ¿original?)

O sea que el centro Botín se está desescamando, algo que a los peces sólo les ocurre después de muertos, tras una vida intensa en el mar. ¿Cuál es el simbolismo de este hecho? ¿Que el centro Botín ha nacido muerto? ¿Que no le han dotado de las agallas adecuadas para mantenerse en un ambiente marítimo? ¿Que sus contenidos artísticos van a estar ligados a lo efímero, con una duración limitada?

Probablemente la respuesta sea mucho más banal: el centro Botín ha ido a la “pelu”. Y su redecilla nos demuestra que, en el campo de la arquitectura, es lícito ejercitar la elucubración con teorías y planteamientos sesudos pero, antes que nada, hay que construir bien. Y evitar que nuestros edificios tengan que ser “rehabilitados” apenas unos meses después de su inauguración por el simple hecho de experimentar para ofrecer una edificación singular que no se parezca a nada hecho con anterioridad. Si llenamos nuestras ciudades de edificios singulares… dejarán de ser singulares.

No sé si el centro Botín saldrá de la “pelu” con un cardado oxigenado, con una melena planchada o con mechas multicolores. Ni si las chinchetas se reutilizarán para el adoquinado de alguna calle peatonal o como vajilla en el restaurante de un chef top (hay que reciclar). Lo que sí está claro es que su trayectoria ha comenzado con un fuerte traspiés. Y cuidado, porque está al borde del agua.

lunes, 22 de octubre de 2018

RECORRIDO POR LA VÍA VERDE CASTRO-TRASLAVIÑA (20/10/2018)



El hierro, sus explotaciones mineras y sus ferrocarriles. El hilo conductor de nuestra última salida que nos llevó desde la ensenada de Castro Urdiales hasta el poblado y el túnel de Herreros, en el límite entre Cantabria y Bizkaia.

El sol no quiso asomarse pero disfrutamos de una mañana con una temperatura perfecta para sudar la camiseta. Una ruta cómoda en cuanto a su perfil pero con un buen kilometraje.

En primavera más.

(Pinchando sobre cualquiera de las fotografías se abre la galería de imágenes.)

Dando la chapa (fotografía de Teresa H.)

Veta de mineral de hierro

Antiguos cargaderos en la ensenada de Castro Urdiales









Antigua estación de Castro Urdiales

Toki Eder

Calzada romana



Estación de Otañes

Paso alegre... a la ida

Viaducto de los Vados

Aflora el hierro

Túnel de Herreros



La trinchera del ferrocarril excavada en la roca



No podía faltar

Casa torre de Otañes



domingo, 7 de octubre de 2018

SALIDA AL MONTE (16): VÍA VERDE CASTRO-TRASLAVIÑA



En nuestra próxima salida de otoño el recorrido va a seguir el trazado de uno de los antiguos trenes mineros que trasladaban el mineral de hierro desde las explotaciones de la comarca de las Encartaciones hasta la costa, para cargarlo en los barcos que lo transportaban a los núcleos fabriles. En este caso vamos a recorrer parte del trazado del ferrocarril que unía Traslaviña con el puerto cántabro de Castro Urdiales.

Ubicación
Iniciaremos el recorrido en sentido inverso, arrancando precisamente de la ensenada de Castro, donde aún quedan vestigios de los antiguos cargaderos. Y tras atravesar el núcleo urbano con algún paso sorprendente iremos remontando el trazado tierra adentro a través de Mioño, Lusa, Santullán y Otañes hasta llegar a las ruinas de algunos poblados mineros.

Recorrido
Por el camino podremos contemplar los restos de varias instalaciones relacionadas con la explotación y el transporte del mineral, puentes, túneles y viaductos, a través de suaves laderas y caminos forestales, cruzando algunas húmedas trincheras forradas de vegetación.

Ensenada de Castro Urdiales
El trazado no presenta dificultad en cuanto a su desnivel (185 m.), ya que su perfil es sensiblemente horizontal. El recorrido es de ida y vuelta con una ligera variante al cruzar la villa marinera de Castro Urdiales. El único reto su longitud, 23 km.

Túnel de Valverde
La salida está programada para el sábado 20 de octubre y al finalizar, para no perder las buenas costumbres, habrá viandas para reponer fuerzas. Se admiten propuestas y aportaciones.

Datos técnicos

-       Fecha de salida: sábado 20 de octubre, a las 8.30 h.
-       Lugar de salida: Urbanización El Oasis, Islares (junto a la gasolinera), Castro Urdiales. Desplazamiento en vehículo a Castro Urdiales (7 km.).
-       Desnivel: 185 metros.
-       Recorrido: 23 kilómetros.
-       Duración: 6 h. aprox.

sábado, 25 de agosto de 2018

CARLES Y OWEN (2)



La trayectoria de Owen Pallett no es tan dilatada como la de Carles Santos. Pero, sin haber cumplido aún los cuarenta, ha atravesado ya por distintas fases y proyectos como compositor, instrumentista (sobre todo de violín) y vocalista. Y tiene en común con el artista castellonense sus extraordinarias dotes musicales y su continua búsqueda de nuevas formas musicales.

Nació en Toronto, hijo de un organista, y desde pequeño fue adquiriendo una sólida base musical. Compuso su primera pieza para violín con tan sólo trece años. Mientras cursaba estudios en la Universidad de Toronto realizó sus primeras bandas sonoras para películas y videojuegos. En 2005 publicó su primer disco bajo el alias de “Final Fantasy” y en 2006 obtuvo el premio Polaris Music por su álbum “He Poods Clouds”.

Además de su carrera en solitario ha colaborado y compuesto temas para otros grupos como Arcade Fire, R.E.M. o The National. Difícilmente clasificable dentro del panorama musical su música se ha definido como “indie pop” o “pop barroco”. Lo dicho, difícilmente clasificable. En sus actuaciones en directo es donde despliega su gran virtuosismo musical con una puesta en escena que, en alguna medida, tiene puntos de contacto con los conceptos musicales que desarrolla la argentina Juana Molina. Eso sí, con una gran complejidad en sus estructuras musicales en cuanto al ritmo y las armonías, pero sin dejar de transmitir un gran lirismo, algo que está al alcance de muy pocos.

En este tema los continuos cambios de compás, incluso con desfases entre la voz y el instrumento, las transiciones, los sonidos aleatorios… crean una atmósfera aparentemente confusa e inexplicablemente inquietante y atractiva:


Y en directo, en estado puro:


¡Que no pare la música!

viernes, 3 de agosto de 2018

CARLES Y OWEN (1)



Si el verano pasado hablé de Silvia y Juana como dos descubrimientos simultáneos en el mundo de la música algo similar me ha ocurrido estos últimos meses, en este caso con dos hombres, Carles y Owen. A lo que hay que añadir un paralelismo más, También en el caso de Carles, como en el de Silvia, ha sido más bien un redescubrimiento.

Volví a saber de Carles Santos, de quien había perdido la pista hace ya unos años, por la noticia de su fallecimiento, hace unos meses. Noticia que no ocupó más allá de unas pocas líneas en algún medio de comunicación. Tenía 77 años.

Carles Santos nació en Castellón. A los cinco años ya tocaba el piano y con veinte empezó a dar conciertos, convirtiéndose en un pianista virtuoso lo que, sin duda, le habría permitido desarrollar una extraordinaria carrera profesional. Pero su espíritu inquieto le llevó a trasladarse a Estados Unidos donde conoció a John Cage, que marcó su actitud y su futuro artístico. Y de pianista virtuoso pasó a artista polifacético y vanguardista, siempre con propuestas innovadoras y sorprendentes: compositor, intérprete, guionista y director de cine y teatro, escultor, fotógrafo… Pocas facetas del mundo del arte escaparon a su frenética actividad durante más de cinco décadas.

Por ejemplo, de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 todos recordamos la actuación a dúo de Montserrat Caballé y Freddie Mercury pero pocos saben que la composición y dirección del espectáculo musical de ese mismo acto estuvo a cargo de Carles Santos.

A pesar de haber recibido numerosos premios y condecoraciones, tanto en el campo de la música como en el de los espectáculos escénicos, su nombre sólo era reconocido en ambientes y entornos muy reducidos. Podría decirse aquello tan manido de que quizás si hubiese desarrollado su actividad en Nueva York otro gallo habría cantado. Quizás, quién sabe. Lo cierto es que su fallecimiento me ha impulsado a revisar parte de su obra y concluir, sin ningún género de dudas, que Carles Santos era un auténtico genio, acogiéndome a la acepción número 4 de la RAE:
“Capacidad mental extraordinaria para crear o inventar cosas nuevas y admirables.”, a lo que habría que añadir sus extraordinarias facultades como intérprete, que nunca perdió.


Como despedida me quedo con una de sus últimas… lo que sea: en el estreno de uno de sus espectáculos se tumbó en el umbral de la puerta de acceso a la sala obligando a los espectadores a pasar por encima de él, librando su cuerpo, rozándolo o incluso pisándolo, al gusto y decisión de cada uno. Pues eso, que cada uno haga su propia interpretación.


Una pequeña selección de algunas de sus creaciones:




Una de las pocas entrevistas que concedió, en TV3:


Y para finalizar esta auténtica “delicatessen” de su disco “Pianotrack”:



jueves, 28 de junio de 2018

EVENTOS (1): ¿CIUDADES FRANQUICIA?

Fotografía de getxo.eus

Red Bull Cliff Diving, Open House, Premios MTV, The World's 50 Best Restaurants, Best European City… ¿Hablamos de Bilbao? Sí. Estos son algunos de los “eventos” y reconocimientos programados en nuestra ciudad para el año 2018. Definitivamente parece que Bilbao ha apostado por entrar en el circuito de los grandes actos y celebraciones que la sitúen en el mapa del panorama internacional dotándola de visibilidad. Pero también podríamos decir que estos son algunos de los eventos y reconocimientos programados, por ejemplo, para la ciudad de Nantes en 2019, o para la ciudad de Londres en 2020 o…

Esta agenda de la ciudad basada en potentes hitos de actividad concentrados en unos pocos días y con una gran congregación de personas por metro cuadrado se justifica por parte de las autoridades municipales en función de los beneficios económicos que se generan para Bilbao y de la proyección exterior que facilita la captación, a su vez, de nuevos eventos, en una continua carrera sin fin. Es una forma de mostrar músculo, es decir, capacidad de atracción y de organización. Y el balance siempre medido en cifras, cuanto más altas mejor.

Vaya por delante que he formado parte activa en la organización de alguno de los eventos mencionados. Y quizás por eso, por haberlos vivido desde dentro, siento la necesidad de hacer esta reflexión en voz alta. Reflexión que se traduce en dos inquietudes o dudas fundamentales. En primer lugar, ¿estos eventos tienen una repercusión y un beneficio real sobre la generalidad de los habitantes y de las distintas áreas urbanas de la ciudad? ¿Qué queda de todo ello unos días después de su conclusión? Tengo la percepción de que su influencia es muy limitada, más allá de su repercusión mediática, en el espacio y en el tiempo. Y que los beneficiarios son únicamente unos sectores muy concretos, en casi todos los casos los mismos. En segundo lugar, con este tipo de eventos franquicia, que llegan ya totalmente diseñados, patrocinados y empaquetados ¿no nos encaminamos hacia una ciudad impersonal, intercambiable con cualquiera del ámbito europeo o incluso mundial, perdiendo definitivamente sus señas de identidad histórica y cultural? Si el próximo año nos acercamos a Londres, o a Nantes, o a Milán, podremos percibir un “déjà vu”, con los mismos eventos y actividades, que nos puede hacer perder la capacidad de conocer y reconocer la ciudad en la que estamos.

En un reciente encuentro con un responsable municipal, a quien le planteábamos un proyecto cultural continuado en el tiempo, de bajo coste y con pretensiones de hacerlo llegar a un amplio tejido social de nuestra ciudad, su respuesta fue de una cierta indiferencia ante “algo” que no encajaba dentro de la “cultura de los eventos”. De hecho en su despedida nos lanzó la siguiente pregunta: “¿Este año vais a participar también en XXX (evento de 2017)? Fue una pasada, más de treinta y cinco mil participantes en la primera edición, todo un éxito”. Toda una declaración de principios, diría yo.

(Continuará…)