domingo, 2 de marzo de 2014

BILBAO nueva arquitectura new architecture


Ha sido una gestación larga, con sus náuseas y mareos, con sus antojos y carencias de hierro en algunos momentos. Pero, eso sí,  nunca dudamos que llegaría a buen término. Tan larga, que la criatura  ha crecido mucho y no ha sido fácil sacarla. Pero ya está aquí. Se parece algo a su hermano mayor pero tiene sus propios rasgos, su propia personalidad. Ha pesado y ha medido un poco más y parece más robusto, con más músculo. Ojalá que no haya celos entre ellos y convivan amistosamente. Creemos que se pueden complementar muy bien. Y esperamos que ahora no nos invada la depresión post-parto.

Este es el texto de presentación en el nuevo libro:

Tras la presentación a finales del año 2009 del libro “BILBAO arquitectura/ architecture”, percibimos la necesidad de profundizar en las obras más recientes construidas en la ciudad y en los proceso urbanísticos que las habían hecho posible y que se estaban completando en esos momentos. Y reflejarlo en una publicación entendida como complementaria de la anterior.

Acometimos la tarea con la experiencia adquirida en sucesivas iniciativas editoriales, en la línea de la investigación y, sobre todo, de la divulgación. Y nos apoyamos para este nuevo proyecto en tres pilares fundamentales: nuestro trabajo de campo, a pie de calle, observando el proceso de ejecución de las obras del “nuevo Bilbao”; la documentación aportada por los autores de dichos proyectos y, por último, la información ofrecida, a través de unos minutos de conversación, por quienes participaron de forma activa en todo este proceso de renovación desde diferentes ámbitos de responsabilidad.

Con todo ello nuestra tarea se ha centrado en “poner en limpio” ese material y hacerlo llegar tanto a los profesionales de la arquitectura y la ingeniería como al resto de personas interesadas que habitan o que visitan nuestra ciudad. Y para conseguirlo hemos intentado mantener un equilibrio entre la necesaria información de carácter general y la suficiente documentación de carácter técnico. Siempre enfocando nuestra propuesta más que en la línea de aprender sobre la arquitectura de Bilbao, en la línea de entender y comprender, que es la mejor forma de acercarnos a la ciudad y a sus procesos de transformación.

En la selección de obras que, indudablemente, nunca es totalmente objetiva o imparcial, también hemos buscado un equilibrio entre las distintas tipologías de uso que se presentan y las diferentes áreas de la ciudad en que se ubican. Asimismo, entre las distintas sensibilidades arquitectónicas que han ido dejando su sello en Bilbao en estos últimos veinticinco años de renovación urbana, sobre la huella de su pasado comercial e industrial.



El libro recoge 56 obras realizadas en Bilbao durante el período comprendido entre 1988 y 2012, incluyendo edificios, espacios públicos y puentes. Para facilitar su comprensión se han ordenado por tipologías de uso (TRANSPORTE, CULTURAL, ESPECTÁCULOS, RESIDENCIAL, DOCENTE, INSTITUCIONAL, SERVICIOS, OFICINAS, ESPACIOS PÚBLICOS Y PUENTES), incluyendo también un cuadro resumen  cronológico.

Las obras van expuestas de manera didáctica para descubrir los aspectos más destacables de su gestación y ejecución. Para ello se incorporan documentos originales de los proyectos como memoria, croquis, planos y esquemas; plano de ubicación con coordenadas, fotografías del proceso de ejecución y de los autores con datos de su trayectoria profesional. Cada ficha está concebida como unidad didáctica que aporta información general y técnica, con una composición que proporciona varios niveles de aproximación y lectura.

En las primeras páginas se ofrece una visión panorámica y esquemática de la HISTORIA URBANA de la ciudad, desde el s. XIV hasta el s. XX, y también de la NUEVA CIUDAD del s. XXI, con referencia expresa y detallada a las principales actuaciones urbanísticas llevadas a cabo y a los agentes participantes que las han hecho posibles.

En las páginas finales se recogen, a modo de resumen y síntesis, los siguientes apartados: ÍNDICE DE OBRAS, FICHAS TÉCNICAS, ÍNDICE ONOMÁSTICO, BIBLIOGRAFÍA, AGRADECIMIENTOS y AUTORES (del libro).

VÍDEO DE PRESENTACIÓN EN: http://www.youtube.com/watch?v=IjbDTAjvPt4

Que lo disfrutéis.
Ya estamos pensando en el próximo. Nos hace ilusión tener familia numerosa. Y, por supuesto, no nos olvidamos de su hermano mayor, que sigue muy vivo gracias a su segunda edición:
VÍDEO del LIBRO “BILBAO arquitectura architecture”:


miércoles, 19 de febrero de 2014

CONCURSO DE BLOGS

No solo existen concursos de cocina y de nuevos talentos musicales. También existen concursos de blogs. Lo he sabido recientemente. Y algún insensato (o insensata) tuvo la ocurrencia de presentar este blog como candidato a uno de ellos, en el apartado de “blogs personales”. Una notificación de la entidad organizadora me informó de ello. Pasaron varias semanas sin acordarme del tema, pero una nueva notificación me indicó que el plazo para las votaciones estaba a punto de terminar y que, como titular de uno de los blogs presentados, tenía derecho a emitir mi voto.

Me picó la curiosidad y accedí a la página web en la que se recogía la información del certamen, dispuesto a echar un vistazo a las “bitácoras” participantes y ejercer mi derecho, si era menester. Pero tropecé con un pequeño obstáculo: el número de candidaturas superaba las cuatro mil. Difícil empresa revisar, analizar y decidir en apenas unos minutos. Así que desistí.

Pero volvió a picarme la curiosidad por comprobar dónde estaba ubicado mi blog en esos momentos. Así que accedí a la lista en la que se mostraban los votos que había recibido cada candidatura. El que aparecía en primer lugar tenía más de ochocientos. No esperaba encontrar “echo november echo” en ese pelotón de cabeza, por supuesto. Así que fui descendiendo: seiscientos, cuatrocientos, doscientos, cien. Pasé a los números con dos cifras: ochenta, sesenta, cuarenta. La tensión empezó a aumentar. Treinta, veinte, diez. El corazón empezó a latir más rápido. Sabía que estaba cada vez más cerca.  Una sola cifra: nueve, ocho, siete. La cuenta atrás se hacía eterna. Tres, dos, uno. Estaba seguro de que ahí aparecería. También consideré la posibilidad de que tal vez me lo había saltado. Seguí descendiendo en la lista. Y una enorme sonrisa debió aparecer en mi rostro: “echo november echo”, 0 votos. Justo por debajo de “Dulce tarta de azúcar” y por encima de “Educasexualidad”.

Respiré hondo. En principio pareció no haberme afectado en absoluto. Y entonces se deslizó en mi mente una idea maquiavélica: votarme a mí mismo. Hice una rápida revisión y comprobé que esa inocente actuación me haría ascender del puesto 3.420  al 1.733. Gran avance, sin duda. Pero finalmente un soplo de ética, dignidad o… gilipollez (f. vulg. “dicho o hecho propio de un tonto, lelo”) me hizo desistir.

Me consolé pensando que gracias a que este blog empieza por la letra “e” y no por la letra “z”, no ocupaba el último lugar. Aunque bien pensado… no estaría mal poder presumir de farolillo rojo. Cambiaré el nombre de este blog. Se llamará “zzz”, para que no haya dudas. ¡Qué sueño me está entrando…!

Ah! Se me olvidaba. En el blog que lidera el ranking y que, probablemente, se hará con la preciada estatuilla, su última entrada se titula “Cómo puedo seducir a una amiga que tiene novio” y aquí van unos extractos (no corrijo las faltas de ortografía):

“Pero este año he comenzado a ir con ella a solas a muchas partes, como ir a comer juntos, ir a la biblioteca a estudiar, pero tampoco exageradamente (así le demuestro que tengo mas opciones jeje) y por eso quiero conseguir algo con ella.”

“…comencé a hablar sobre temas mas personales como anécdotas y a veces emociones que había sentido. Siempre que ella ha estado conmigo he podido demostrar un alto valor ya sea social conociendo gente, o de estudio resolviendo dudas, o de habla cuando le explico cosas emocionantes. En estos momentos que demuestro alto valor ella se queda mirandome fijamente sin decir nada. Suelo hacerle kino de vez en cuando tocándole el hombro o brazo, y también la espalda.”

“Yo diría que estamos en una etapa de confort que puede que se haga eterna si no hago movimientos para avanzar, cosa que no quiero, pero no quiero que me rechace y en 1 minuto pierda todo lo que llevo construyendo estos meses, aunque quizás tenga que correr ese riesgo jeje, porque aunque yo crea que pueda conseguir algo, puede ser que ella ya me tenga como amigo sin polla.”

Hay nivel, hay mucho nivel. Tengo que investigar lo de “kino”. De todas formas yo habría comenzado esta entrada diciendo: “Querida Elena Francis…”
A corta distancia, también en un lugar de privilegio, se sitúa el blog titulado “Los escotes de Alicia.” Y sí, es lo que parece.

Lo dicho, mucho nivel. Y mucho confort, al saber que no tendré que preparar ningún discurso de agradecimiento.

jueves, 13 de febrero de 2014

MIRADAS DE MUJER EN EL CINE

Cuando hablamos de las miradas de la mujer en el cine normalmente nos referimos al cine hecho por mujeres, a la visión femenina en el cine. Y en los últimos años han aparecido estudios y se han desarrollado ciclos en torno a este tema, intentando esclarecer si la realidad imaginada por las mujeres es diferente a la de los hombres, si hay una sensibilidad específica propiamente femenina en la manera de hacer cine, de dirigir películas.

Pero en este caso quiero hablar de la mirada física, la de los ojos. De esas miradas que, de alguna forma, me han seducido, me han inquietado o me han generado un trastorno temporal transitorio. Miradas que traspasan la pantalla. Y tres actrices, cada una de ellas de un ambiente cultural y geográfico diferente, han sido capaces de generar en mí esos estados de ánimo a través de la expresión de sus ojos.

Gena Rowlands (Estados Unidos, 1930) se inició en el mundo del teatro y debutó en el cine de la mano de su marido, el director John Cassavetes, con películas que marcaron una nueva forma de hacer cine con escasos medios, lo que podría considerarse el inicio del cine independiente estadounidense (“Shadows”, 1959; “Faces”, 1968). El genio del director y la profunda mirada de Rowlands eran suficientes para llenar la pantalla.
Unos años más tarde la actriz desplegó todo su arsenal interpretativo en la extraordinaria “Una mujer bajo la influencia” (1974), en la que da vida a una ama de casa emocionalmente inestable a través de su mirada perdida.



A Romy Schneider (Austria, 1938 - París, 1982) la conocimos en los años sesenta, con su imagen juvenil de princesa en la serie de películas sobre la emperatriz Sissi. Sin embargo fue en el tramo final de su truncada trayectoria cuando su mirada empezó a tornarse triste y melancólica y a reflejar el drama personal que estaba viviendo (complicadas relaciones personales, muerte de su hijo). De alguna forma parecía estar anunciando su prematuro final. En “Lo importante es amar” (1974), transmite con dureza el declive físico y moral de una actriz que tiene que recurrir al cine pornográfico para salir adelante, a través de unos ojos suplicantes.
“La muerte en directo” (1980) es una amarga parábola sobre la muerte como espectáculo en la que Schneider encarna a una enferma terminal. Su mirada, apagada, casi inerte.



De Fanny Ardant (Francia, 1949) me enamoré, así sin más, cuando vi sus ojos negros, su mirada sesgada y seductora, en “La mujer de al lado” (1981) dirigida por el director francés François Truffaut, su compañero sentimental aquellos años. Película intimista, romántica (ver http://www.echonovemberecho.blogspot.com.es/search?q=pel%C3%ADculas+rom%C3%A1nticas ), que me permitió descubrir a esta actriz que destila elegancia por todos sus poros y que sabe “mirar sin mirar”.

 

Tres grandes damas del cine que, sin llegar a cotas de popularidad que otras han conseguido con menos recursos interpretativos, han sabido mirar y transmitir solo con sus ojos. Miradas que hablan, miradas que matan, miradas que suplican, miradas que enamoran.

Mis tres miradas de cine… lo cual no quiere decir que no haya otras tres.

martes, 28 de enero de 2014

CINE Y ARQUITECTURA (4): CASA MALAPARTE.

Por esta sección, que trata de descubrir la relación o los puntos de contacto entre el cine y la arquitectura, han pasado ya patios, faros y alguna ciudad. Pero no podía faltar un elemento que, sin duda, está en el origen de lo que hoy conocemos como arquitectura, la casa. Y la casa dentro de una película, no como mero escenario sobre el que historias y personajes se van desarrollando, sino como un personaje más, incluso protagonista principal en algunos casos.

Dentro de la historia de la arquitectura hay edificaciones que se han ido convirtiendo, por un motivo u otro, en auténticos iconos, algo así como las “películas de culto” en el cine, que casi nadie sabe explicar muy bien por qué, pero están rodeadas de un halo de misticismo. Y existen edificaciones construidas como residencias (viviendas, casas) que han transitado por un proceso paralelo a través de los años. Me vienen a la cabeza dos ejemplos bien significativos: la Casa de la Cascada del arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright
y la Villa Saboya del arquitecto franco-suizo Le Corbusier. Su tránsito: una fase inicial como vivienda del propietario que la construyó, una etapa posterior de abandono y decadencia, y un proceso de rehabilitación y reforma que pretende recuperar su esplendor inicial, acompañado generalmente de un cambio de uso (museo, sede de alguna institución o empresa…)

La Casa Malaparte participa también de esta doble condición de icono de la arquitectura y proceso histórico convulso. Quizás se diferencia de las anteriores en que el nombre de su arquitecto, Adalberto Libera, no nos suena tanto. Es más, según parece no hubo buen entendimiento entre él y el propietario, el escritor Curzio Malaparte, y finalmente fue este último el responsable del diseño definitivo de su casa, construida en 1937 en un bello paraje al este de Capri (Italia), en un acantilado sobre el mar Mediterráneo.


Sin duda el elemento más significativo de la Casa Malaparte es su monumental escalinata o graderío que conduce hasta la cubierta, convertida en patio, terraza y mirador sobre el mar. Y sobre este espacio casi etéreo, el gesto de un sencillo muro curvo de color blanco como único elemento de protección. El acceso a la casa es peatonal, tras un largo recorrido, o desde el mar, ascendiendo por una tortuosa escalera labrada sobre la roca, que salva los treinta metros de desnivel.

Plantas

Vistas Axonométricas

En 1963 el director francés Jean-Luc Godard dirigió la película “Le mépris” (El Desprecio), antes de adentrarse en su particular estilo que abriría la “nouvelle vague” francesa. Aquí cuenta la historia del rodaje de una película, “La Odisea”, en Capri, y la relación triangular que se establece entre el autor del texto (Michel Piccoli), su mujer (Brigitte Bardot) y el productor de la película (Jack Palance), con el trasfondo de la crisis matrimonial como argumento principal. Y por encima, en un cuarto vértice, convirtiendo por tanto el triángulo en pirámide y proporcionando esa tercera dimensión al drama, nos encontramos con la casa Malaparte, que a través de su emplazamiento, sus escaleras hacia el infinito, sus ventanas y cristaleras se convierte, como decía antes, en un personaje más, que participa de la historia con su gran potencia visual.

Ha resultado curioso encontrar de esta película (poco conocida en España, por lo que dudo incluso que llegara a estrenarse aquí) dos carteles publicitarios bien diferentes. El primero, con la imagen de una voluptuosa Brigitte Bardot que trata de sacar rendimiento del tirón mediático que la actriz francesa tenía al comienzo de su carrera. El segundo, una imagen esquemática de la casa, a través de su escalinata, entendiendo que en realidad es ésta la auténtica protagonista. 



Para finalizar, un apunte musical: la película está “bañada” no solo por el mar Mediterráneo sino también por una extraordinaria banda sonora compuesta por Georges Delerue. 


Y… lo siento Brigitte, pero me quedo con el segundo cartel.

martes, 14 de enero de 2014

LAS SEIS ENTRADAS MÁS LEÍDAS DE 2013

Siguiendo con la tradición iniciada el año pasado, nada original por cierto, vuelvo a la carga con el “ranking” de las entradas más leídas de este blog en el último año. Como ya comenté en la pasada edición, simplemente por curiosidad personal, sin intención de realizar ningún tipo de análisis sesudo ni de obtener conclusión alguna.
Eso sí, he añadido en esta ocasión un pequeño juego o divertimento: antes de revisar la estadística ofrecida por nuestro Gran Hermano Google he realizado mi propia lista con las entradas que yo pensaba que habrían sido las más leídas. El resultado, demoledor: ni un solo acierto. Es evidente que como “cazador de tendencias” no tengo precio.

Estas son las seis entradas más leídas, en orden inverso (para dar emoción):

Puesto 6: Una de música.

“Versiones de canciones.”


Puesto 5: La historia de este gran navegante que renunció a ganar la primera regata vuelta al mundo en solitario. Y “En solitario” es el título de una película estrenada hace unas semanas, basada precisamente en esta regata, aunque en una edición más reciente.

“Bernard Moitessier.”


Puesto 4: Una de gastronomía, buscando la perfección, para ir abriendo boca.

“Las patatas fritas perfectas.”


Puesto 3: Curioso que esta reseña de salida montañera haya interesado a alguien más que a los propios participantes.

“Ascensión al Monte Armañón.”


Puesto 2: En general, los artículos de arquitectura han tenido bastante seguimiento.

“Arquitectura parlante.”


Puesto 1: Sorpresa más que mayúscula, al menos para mí. Más de una mujer me ha transmitido su “interés” por este artículo. Ningún hombre, en cambio.

“Una mujer debe ponerse un vestido rojo al menos una vez en la vida.”

 Esto es todo. Por delante, un nuevo año de blog. Espero seguir teniendo cosas que contar.

jueves, 2 de enero de 2014

BALTASAR


Leo en la sección de ofertas de empleo:

-       Rey Baltasar Oviedo.
-       Oferta de empleo como Rey Baltasar en importante empresa. Oviedo.
-       Lugar: Oviedo. Asturias. España.
-       Referencia: 1615976.
-       Funciones: Recoger las cartas de los niños que vayan al centro comercial y repartir los regalos.
-       Requisitos: Experiencia con niños y como Rey Mago.
-       Tipo de contrato: De duración determinada.
-       Jornada laboral: Parcial.

Requisitos muy exigentes, sobre todo el de “experiencia como Rey Mago”. Me ha sorprendido sin embargo que en ese apartado no se haga referencia al color de la piel. Será que con el maquillaje ahora se hacen maravillas.

Baltasar era mi Rey Mago. A él enviaba mis peticiones, mis cartas escritas con una pulcra caligrafía. “Si está bien escrita me hará más caso”, pensaba. Solo recuerdo algunos de los juguetes que dejó en casa. Sin embargo no olvido la capacidad que teníamos los niños de comprender y asumir sin ninguna dificultad acciones y misterios tan indescifrables como que los Reyes Magos tuvieran el don de la ubicuidad, la capacidad de repartir millones de regalos en una noche y, lo más increíble, su transformación física según el lugar en el que estuvieran.

Ojalá con los años no hubiésemos perdido ese don y esa capacidad para asumir los cambios, sustituida paulatinamente por una racionalidad  carente de imaginación y fantasía. Habría sido más fácil para digerir, sin mayores cábalas, algunos de los hechos e historias complejas que se van sucediendo a lo largo de nuestras vidas, como por ejemplo:

¿Por qué un abuelo tiene que morirse precisamente una noche de Reyes convirtiendo ese día en una jornada triste y silenciosa?
¿Por qué una mañana te das cuenta de que ya no compartes nada con la persona que ha estado a tu lado más de media vida?
¿Por qué alguien desaparece de forma fulminante cuando empiezas a pensar en iniciar una relación que te ayude a remontar el vuelo?
¿Por qué un día tu madre te pregunta cómo están tus padres, y tienes que responderle que muy bien en lugar de intentar explicarle que ella es tu madre?
¿Por qué el mar un día se presenta amable y complaciente y al día siguiente surge amenazador y desafiante?
¿Por qué una tarde aparece un comentario en tu blog que, de forma inesperada, te va a cambiar la vida?

Aún recuerdo a mi hijo en la cabalgata gritando como un poseído: “¡Baltasar, Baltasar, no te olvides de la batería!” Sin importarle en absoluto que ese rey mago se parecía bien poco al que acababa de ver en la tele por las calles de Madrid.

De la oferta de empleo he olvidado indicar el último requisito:

-       Imprescindible: Vehículo propio.

¡Vaya! Y dónde encuentro ahora un camello…


¡Última hora!: “Los vecinos de Madrid piden un rey Baltasar "negro de verdad" y no un blanco pintado.” Los tiempos están cambiando, que diría Bob Dylan.

viernes, 20 de diciembre de 2013

ELVIS ¿REY DEL ROCK?

Un músico callejero tocaba esta mañana con su clarinete un popular villancico. Y con gran habilidad y maestría enlazó ese tema navideño con un trepidante y primitivo rock and roll, de aquellos que empezaron a sonar a finales de los 50 y principios de los 60.

Elvis Presley

Elvis Aaron Presley (1935-1977). Si acudimos a la Wikipedia, dentro de su ficha y en el apartado “Otros nombres” aparece: “El Rey del rock and roll” o simplemente “El Rey”.

A estas alturas, treinta y seis años después de su muerte, no sé de nadie que cuestione este título. Y parece algo irrefutable si nos atenemos a ciertos datos:
Récord de más canciones en el top 40 y en el top 100 de Billboard; mayor número de éxitos en el top 10 y mayor número de discos sencillos en el puesto número uno en Estados Unidos; récord de éxitos número uno también en las listas británicas…

Pero revisemos algo más que números. ¿Qué cantaba Elvis Presley? ¿Componía sus canciones? ¿Qué influencia ha tenido su música en el devenir del rock and roll?

Si repasamos sus canciones y buscamos definiciones que se han dado sobre él comprobamos que era un gran baladista, intérprete de música góspel, cantante pop en sus últimos años y sí, un puñado de canciones que podrían encuadrarse en ese género que surgió a finales de los años 50 bajo el epígrafe de rock and roll.

Si leemos la carátula de uno de sus discos recopilatorios, “50 grandes éxitos”, comprobamos que solo intervino como coautor en la composición de tres de ellos. E incluso se duda de que esa participación fuese activa. Así que intérprete sí, compositor no.

Si comprobamos las declaraciones de músicos con cierto peso en la historia reciente de la música popular y del rock (Lou Reed, miembros de The Beatles, The Rolling Stones, Deep Purple, Led Zeppelin…) ninguno de ellos reconoce deudas musicales con la figura de Elvis Presley. Y sin embargo casi todos citan a otro músico como uno de los pioneros fundamentales del rock and roll: Little Richard.

Empiezan a surgir ciertas dudas entonces. ¿Y quién era este tipo?
Es, porque acaba de cumplir 81 años. Nació tres años antes que Elvis, en 1932. Y si entonamos aquello de "Tutti frutti, all rooty, a-wop-bop-a-loon-bop-a-boom-bam-boom" probablemente nos empiece a sonar de algo. Sesenta años de carrera musical, con sus idas y venidas, con composiciones propias, con el reconocimiento de los grandes de la música. Pero él simplemente se definía como un “arquitecto del rock and roll”, porque sabía que el título de Rey ya se había asignado.

Entre las primeras interpretaciones de Elvis aparecen algunas versiones de canciones compuestas por Little Richard. Curioso. Y el propio Elvis apuntó en una entrevista hacia otros músicos (Fats Domino, Chuck Berry, el propio Little Richard) como los auténticos reyes del rock and roll. ¿Qué tenían en común Little Richard, Chuck Berry y Fats Domino? Eran, son, negros. ¿Qué se apunta en las primeras líneas de la biografía de Little Richard? Sus “escarceos” homosexuales.

No cabe duda de que Elvis fue comercializado como un icono de la heterosexualidad, a través de su puesta en escena tanto en sus conciertos como en sus mediocres (por no decir malas) películas. Y en cuanto al color de la piel, estas declaraciones de Sam Philips merecen toda la atención: “Si pudiera encontrar a un blanco que tuviera un sonido negro y un sentimiento negro, podría hacer mil millones de dólares.” Pero ¡no se vayan, que aún hay más! Cuando años después Philips ya ejercía como su productor, en una entrevista en directo le preguntó a Elvis a qué escuela secundaria había asistido, con el fin de definir su color de piel, ya que muchos oyentes de radio habían asumido que era negro (la televisión todavía estaba dando sus primeros pasos y no llegaba a muchos hogares).

Algunos no fueron capaces de digerir el hecho de que Presley, cuya forma de hablar y su estilo musical y visual le debía mucho a la cultura afroamericana, lograra el reconocimiento y el éxito comercial que se le negó en gran medida a sus compañeros negros. Así, los raperos Public Enemy cantaban en 1989:

“Elvis fue un héroe para la mayoría,
pero nunca significó ni mierda para mí.
Fue un racista recto ese mamón,
simple y llano.”

Pero volviendo a Little Richard, él lo veía con otra perspectiva. Y dijo de Presley: “Fue un integrador. Elvis fue una bendición. No dejaban pasar la música negra, pero él abrió la puerta para la música negra.” Nada de rencores.

Little Richard

Para dilucidar finalmente quién merece el título de rey del rock and roll nada mejor que este vídeo que, por otra parte, ofrece a través de su “blanco y negro” una visión muy gráfica de cómo estaban las cosas en Estados Unidos aquellos años, musical y socialmente hablando, en lo que al color de la piel se refiere.  

Que cada uno saque sus propias conclusiones. O no.



domingo, 8 de diciembre de 2013

RECORRIDO MONTES DE HIERRO. TRAMO 1 (07/12/2013)

Al segundo intento el tiempo acompañó. Un recorrido suave de 16 km. que para unos fue perfecto y a otros les supo a poco. La próxima primavera, más y mejor.

1. Arrancando motores

2. Poesía en el km. 6

3. Río Kolitza

4. Pasarela sobre el río

5. La hora del bocata…

6. …Y de postre un polvorón. ¡Hace falta valor!

 
7. El burro encartado…

8. …Y su primo

9. Verdes praderas

10. Mirando a los buitres, tomando el sol

11. Entrando al túnel ¡Cómo venga el tren!

12. Restos de una antigua ferrería

13. Camino de vuelta

14. El otoño en todo su esplendor

15. Junto a la vagoneta minera

16. Los 9 pies


17. A punto de dar cuenta del cocido montañés, después de unas cervezas cántabras artesanas

domingo, 1 de diciembre de 2013

NAVEGANTES POLINESIOS

Recientemente he hablado en este blog de Bernard Moitessier, el gran navegante que creció y se formó en su juventud en los mares del Pacífico, a donde regresó para vivir hasta el final de su vida, tras renunciar a ganar la regata vuelta al mundo en 1968.

Por otro lado, en su primer viaje de exploración del Pacífico el capitán James Cook contó con los servicios de un navegante polinesio, Tupaia, quien dibujó un mapa de las islas que rodeaban su tierra natal, Ra’iatea, en un radio de 3.600 km.

El “triángulo” de la Polinesia


Ante estos datos es evidente que los polinesios “algo sabían” en esto de surcar los mares. Sin embargo, si acudimos a cualquier historia o revisión de la navegación nos encontramos con las hazañas de portugueses, españoles, británicos, holandeses y, retrocediendo en el tiempo, vikingos, fenicios, egipcios, chinos… Ni una referencia, ni una mínima alusión al pueblo polinesio. Quizás su aislamiento geográfico en la inmensidad del Pacífico sea la causa.

Recientes descubrimientos, tanto en el campo de la arqueología como de la antropología, complementados con la tecnología del análisis del ADN, han venido a demostrar que el pueblo polinesio era viajero y que, mil años antes de la época de los grandes descubrimientos, ya realizaban extraordinarias travesías de más de 2.500 kilómetros entre islas, por los mares del Pacífico.

Embarcación polinesia

Pero lo más sorprendente es, por un lado, el tipo de embarcaciones que utilizaban. Canoas de dos cascos de diversos tamaños y equipadas con velas, pero simples canoas al fin y al cabo. Y por otro lado, sus métodos de navegación, de orientación en esos inmensos mares. Conocían perfectamente la bóveda celeste y a través de la posición de apenas 150 estrellas, que observaban sin ningún tipo de aparato, eran capaces de mantener un rumbo determinado. A este método de navegación astronómica, del que posteriormente todos los navegantes se han servido a través de instrumentos como el sextante, los polinesios añadían otros bastante más peculiares: la dirección de las olas, los avistamientos de aves, la forma de las nubes, los reflejos de éstas en el agua, la percepción de las corrientes… Incluso eran capaces de realizar una “carta náutica” llamada “carta de palos”, hecha de bambú y en la que mediante nudos y conchas señalaban la posición de las islas, la dirección del viento, de las corrientes y la forma de las olas. Y todos estos conocimientos se iban traspasando de padres a hijos a través de la tradición oral, en forma de canciones.

“Carta de palos”

Hoy encendemos el GPS y nos quedamos tan tranquilos. Pero si algún día los satélites se rebelan y se niegan a indicarnos nuestra posición, ¿seremos capaces de volver a mirar al cielo, a las nubes, a las olas? Al fin y al cabo son estos elementos de la naturaleza los que nos permiten avanzar en la navegación a vela, la auténtica navegación. No los desdeñemos.

No sé si alguna vez llegaré a navegar en esos mares, que para los polinesios eran su nación, su continente acuático. ¿Por qué no? De momento me conformo con mirar de vez en cuando al cielo y observar si las estrellas tintinean: señal de que se acerca mal tiempo, según lo que aprendió Moitessier de sus maestros. Por algo se empieza.  

jueves, 21 de noviembre de 2013

NO SE TOCA

”Pilar, hija, no se tocan los libros, que están usados y a saber por qué manos habrán pasado.”

Con buen criterio, la hija es advertida del grave peligro que puede suponer para su integridad andar manoseando esos libros viejos, sin plástico protector retractilado, amontonados en estanterías y mesas de dudosa higiene.
Higiene mental presente, sin embargo, en esa madre o ese padre lúcido, atento a las evoluciones de su hija aún inmadura, desconocedora de las amenazas ocultas en las páginas de un libro de segunda mano.
Imagino su casa sin libros. O con libros que se han leído solo una vez y a continuación se envuelven y se sellan para que no vuelvan a ser tocados porque, claro, ya se han convertido en libros usados. O con libros que aún no se han leído ni se leerán nunca. Las opciones son amplias.

E imagino también que estos padres protectores aplicarán el mismo criterio en otras situaciones similares de peligro inminente para su retoño:

En clase de música: “Pilar, hija, no se toca ese piano, que está usado y a saber por qué manos habrá pasado.” (La niña acaba… haciendo canto).

En el parque: “Pilar, hija, no se toca esa pelota, que está usada y a saber por qué manos habrá pasado.” (La niña acaba… jugando a las adivinanzas).

En la salida al monte: “Pilar, hija, no se toca esa cantimplora, que está usada y a saber por qué manos habrá pasado.” (La niña acaba…muerta de sed).


“Pilar, hija, no te toques ¡por Dios!

Escaparate de una tienda de libros de segunda mano