martes, 19 de junio de 2018

RECORRIDO POR LA SIERRA DE LA VIDA (16/06/2018)



El día amaneció húmedo y con bruma, pero poco a poco el cielo se fue abriendo y pudimos disfrutar de una naturaleza exuberante en nuestro recorrido desde la Puebla Vieja de Laredo hasta la playa de San Julián en Liendo.

Tras pasar por el barrio de Las Cárcobas, con su bolera y su pequeña capilla dedicada a la virgen de la Bien Aparecida, la flora y la fauna (alguno volvió con una buena bolsa de caracoles) de la Sierra de la Vida nos fueron amenizando el camino, por el interior a la ida y por la costa a la vuelta, coincidiendo con un tramo del Camino de Santiago. Completamos la mañana subiendo a la Atalaya desde donde pudimos contemplar una amplia panorámica de la bahía.

En otoño más.

(Pinchando sobre cualquiera de las fotografías se abre la galería de imágenes.)

Saliendo de Laredo por la puerta de Bilbao






La hora del almuerzo


Tortuga... ¿de monte?


No podían faltar


Olía a queso de...


¿Quién ha apagado el calentador? (Foto de Teresa H.)

El diapiro

(Foto de Teresa H.)


La ensenada de la playa de San Julián,
entre el monte del Ahorcado y el monte Candina








Muy rico todo





martes, 5 de junio de 2018

SALIDA AL MONTE (15): SIERRA DE LA VIDA



En nuestra salida de final de primavera (igual habría que decir “de invierno” en este caso) nos acercaremos a la villa marinera de Laredo (Cantabria) para iniciar desde su parte antigua la travesía que nos llevará hasta la playa de San Julián en el municipio de Liendo, a través de la Sierra de la Vida. En el recorrido cruzaremos los barrios de las Cárcobas y Tarrueza para llegar finalmente a la ensenada formada entre los macizos calizos de El Ahorcado y Candina, con una cala de fina arena y un curioso fenómeno geológico, el diapiro.

Situación
En el recorrido probablemente podremos escuchar los gritos de las chovas piquirrojas, y atravesaremos zonas de vegetación con abundante presencia de tojo, laurel y encinas. También veremos la capilla de la Virgen Bien Aparecida (diferente a la de Ampuero) y unas típicas boleras cántabras.

Recorrido
El trayecto no presenta dificultad, con su punto más elevado en la cumbre de la Sierra de la Vida, a 259 metros de altitud. El recorrido será aproximadamente circular, con un pequeño tramo común en el trayecto de ida y en el de vuelta, finalizando en la Puebla Vieja de Laredo desde donde nos acercaremos a la Atalaya para disfrutar de una amplia panorámica sobre el mar Cantábrico.

Perfil
La salida está programada para el sábado 16 de junio. Las únicas dificultades (pequeñas) se encuentran en la ascensión a la sierra y a la Atalaya, pero en general se trata de un recorrido bastante cómodo, sin largas ascensiones. Es recomendable llevar buen calzado ya que con toda la lluvia caída el terreno puede estar húmedo. Y los valientes podrán darse un chapuzón en la playa de San Julián.


A la vuelta, para no perder las buenas costumbres, habrá viandas para reponer fuerzas. Se admiten propuestas y aportaciones.

Datos técnicos

-       Fecha de salida: Sábado 16 de junio, a las 9.00 h.
-       Lugar de salida: Urbanización El Oasis, Islares (junto a la gasolinera), Castro Urdiales. Desplazamiento en vehículo a Laredo (18 km.).
-       Desnivel: 259 metros.
-       Recorrido: 10 kilómetros.
-       Duración: 3 h. 15 m. aprox.

sábado, 12 de mayo de 2018

IZ



Cuando voy escuchando la radio, generalmente en el coche, me gusta jugar a imaginarme el aspecto físico de las personas que intervienen en los programas, intentando asociar su voz con un determinado rostro, color de ojos, corte de pelo… Y debo ser el peor jugador del mundo en este ejercicio mental intrascendente. Mi último logro: el conductor de un programa de música nocturno al que había dibujado mentalmente con una larga melena negra (quizás con coleta), rostro huesudo y chupa de cuero llena de remaches resultó ser un dandi impecable con chaqueta blanca entallada, pelo canoso engominado y gafas de pasta fina. ¡Todo un éxito!

Hace unos años empezó a escucharse con insistencia en las ondas una canción que era en realidad una versión del tema principal de la película “Mago de Oz”. El tema, “Over the rainbow”, sonaba con un original ritmo de ukelele que le proporcionaba una vitalidad y una frescura diferente a todas las versiones que había escuchado hasta entonces. El motivo fue su inclusión en la banda sonora de una película que se estrenó en 1998, “¿Conoces a Joe Black?”. Diez años después la he escuchado de nuevo en la radio y he vuelto a jugar: su intérprete debe ser un chico alto, rubio, de pelo rizado y ojos claros. Quizás relacionado con la cultura del “surf” (supongo que por la sonoridad del ukelele). Pues bien, en esto último no iba desencaminado, pero en el resto…

La canción se había grabado en 1993 y estaba incluida en un disco titulado “Facing Future”. Su autor, un músico hawaiano de nombre sencillo, Israel, y de apellido impronunciable, al menos para mí, Kamakawiwo'ole, apodado IZ. Había nacido en 1959 y era un intérprete de música hawaiana fusionada con toques de jazz y reggae, con un estilo peculiar y único. En el archipiélago llegó a ser un personaje muy popular, considerado como uno de los músicos hawaianos más importantes de la historia, y fue también un activista destacado en la causa independentista.

En cuanto a su aspecto físico: moreno, de pelo liso, ojos negros como el azabache y más de trescientos kilos de peso. Una vez más, nada que ver con mi conjetura. Los problemas derivados de su obesidad hicieron que su vida no llegase más allá de los 38 años. A la ceremonia en la que sus cenizas fueron esparcidas en el océano Pacífico acudieron más de 10.000 personas que le rindieron homenaje con cánticos y chapoteos desde sus canoas frente a la playa de Makua.

Israel IZ  Kamakawiwo'ole, la voz “más allá del arco iris”.

“Over the rainbow”:


“What a wonderful world”:


domingo, 25 de febrero de 2018

RUTA GETXO – SOPELANA - GETXO (24/02/2018)



Una “ventana de buen tiempo” (como dicen en los informativos meteorológicos) dentro de este lluvioso invierno nos permitió disfrutar de un agradable recorrido costero entre los municipios de Getxo y Sopelana. Acantilados, calas y playas presentaban un aspecto mucho más tranquilo al habitual en las épocas veraniegas. También pudimos “registrar” algún refugio-observatorio que aún se conserva de los que se construyeron en la guerra civil. Grandes buques y pequeños veleros se deslizaban sobre las aguas del Abra exterior.

Al finalizar la ruta (16 km. aproximadamente), nuestra compañera organizadora nos abrió las puertas de “Ca Teresa” donde pudimos disfrutar de una ricas viandas que aportamos entre todos.

Pinchando sobre cualquiera de las fotografías se abre la galería de imágenes.



¡Un dos, un dos!





¡Por los pelos!




Cada una hace la foto como quiere...

...Y cada uno se cuelga como le da la gana ¡Qué mono!


El once titular + el entrenador (el que suele llevar la pelota)



Esto se pone interesante...