El día amaneció húmedo y con bruma, pero poco
a poco el cielo se fue abriendo y pudimos disfrutar de una naturaleza
exuberante en nuestro recorrido desde la Puebla Vieja de Laredo hasta la playa
de San Julián en Liendo.
Tras pasar por el barrio de Las Cárcobas, con
su bolera y su pequeña capilla dedicada a la virgen de la Bien Aparecida, la
flora y la fauna (alguno volvió con una buena bolsa de caracoles) de la Sierra
de la Vida nos fueron amenizando el camino, por el interior a la ida y por la
costa a la vuelta, coincidiendo con un tramo del Camino de Santiago.
Completamos la mañana subiendo a la Atalaya desde donde pudimos contemplar una
amplia panorámica de la bahía.
En otoño más.
(Pinchando sobre cualquiera de las
fotografías se abre la galería de imágenes.)
Saliendo de Laredo por la puerta de Bilbao
La hora del almuerzo
Tortuga... ¿de monte?
No podían faltar
Olía a queso de...
¿Quién ha apagado el calentador? (Foto de Teresa H.)
El diapiro
(Foto de Teresa H.)
La ensenada de la playa de San Julián, entre el monte del Ahorcado y el monte Candina
En nuestra salida de final de primavera (igual
habría que decir “de invierno” en este caso) nos acercaremos a la villa
marinera de Laredo (Cantabria) para iniciar desde su parte antigua la travesía
que nos llevará hasta la playa de San Julián en el municipio de Liendo, a
través de la Sierra de la Vida. En el recorrido cruzaremos los barrios de las
Cárcobas y Tarrueza para llegar finalmente a la ensenada formada entre los
macizos calizos de El Ahorcado y Candina, con una cala de fina arena y un
curioso fenómeno geológico, el diapiro.
Situación
En el recorrido probablemente podremos
escuchar los gritos de las chovas piquirrojas, y atravesaremos zonas de
vegetación con abundante presencia de tojo, laurel y encinas. También veremos la
capilla de la Virgen Bien Aparecida (diferente a la de Ampuero) y unas típicas
boleras cántabras.
Recorrido
El trayecto no presenta dificultad, con su
punto más elevado en la cumbre de la Sierra de la Vida, a 259 metros de
altitud. El recorrido será aproximadamente circular, con un pequeño tramo común
en el trayecto de ida y en el de vuelta, finalizando en la Puebla Vieja de
Laredo desde donde nos acercaremos a la Atalaya para disfrutar de una amplia
panorámica sobre el mar Cantábrico.
Perfil
La salida está programada para el sábado 16
de junio. Las únicas dificultades (pequeñas) se encuentran en la ascensión a la
sierra y a la Atalaya, pero en general se trata de un recorrido bastante cómodo,
sin largas ascensiones. Es recomendable llevar buen calzado ya que con toda la
lluvia caída el terreno puede estar húmedo. Y los valientes podrán darse un
chapuzón en la playa de San Julián.
A la vuelta, para no perder las buenas
costumbres, habrá viandas para reponer fuerzas. Se admiten propuestas y
aportaciones.
Datos técnicos
-Fecha
de salida: Sábado 16 de junio, a las 9.00 h.
-Lugar
de salida: Urbanización El Oasis, Islares (junto a la gasolinera), Castro
Urdiales. Desplazamiento en vehículo a Laredo (18 km.).
Cuando voy
escuchando la radio, generalmente en el coche, me gusta jugar a imaginarme el
aspecto físico de las personas que intervienen en los programas, intentando
asociar su voz con un determinado rostro, color de ojos, corte de pelo… Y debo
ser el peor jugador del mundo en este ejercicio mental intrascendente. Mi
último logro: el conductor de un programa de música nocturno al que había
dibujado mentalmente con una larga melena negra (quizás con coleta), rostro
huesudo y chupa de cuero llena de remaches resultó ser un dandi impecable con
chaqueta blanca entallada, pelo canoso engominado y gafas de pasta fina. ¡Todo
un éxito!
Hace unos
años empezó a escucharse con insistencia en las ondas una canción que era en
realidad una versión del tema principal de la película “Mago de Oz”. El tema, “Over
the rainbow”, sonaba con un original ritmo de ukelele que le proporcionaba una
vitalidad y una frescura diferente a todas las versiones que había escuchado
hasta entonces. El motivo fue su inclusión en la banda sonora de una película que
se estrenó en 1998, “¿Conoces a Joe Black?”. Diez años después la he escuchado
de nuevo en la radio y he vuelto a jugar: su intérprete debe ser un chico alto,
rubio, de pelo rizado y ojos claros. Quizás relacionado con la cultura del “surf”
(supongo que por la sonoridad del ukelele). Pues bien, en esto último no iba
desencaminado, pero en el resto…
La canción
se había grabado en 1993 y estaba incluida en un disco titulado “Facing Future”.
Su autor, un músico hawaiano de nombre sencillo, Israel, y de apellido
impronunciable, al menos para mí, Kamakawiwo'ole, apodado IZ. Había nacido en
1959 y era un intérprete de música hawaiana fusionada con toques de jazz y
reggae, con un estilo peculiar y único. En el archipiélago llegó a ser un
personaje muy popular, considerado como uno de los músicos hawaianos más
importantes de la historia, y fue también un activista destacado en la causa
independentista.
En cuanto a
su aspecto físico: moreno, de pelo liso, ojos negros como el azabache y más de
trescientos kilos de peso. Una vez más, nada que ver con mi conjetura. Los
problemas derivados de su obesidad hicieron que su vida no llegase más allá de
los 38 años. A la ceremonia en la que sus cenizas fueron esparcidas en el
océano Pacífico acudieron más de 10.000 personas que le rindieron homenaje con
cánticos y chapoteos desde sus canoas frente a la playa de Makua.
Israel IZ Kamakawiwo'ole, la voz “más allá del arco iris”.
Una “ventana de buen tiempo” (como dicen en
los informativos meteorológicos) dentro de este lluvioso invierno nos permitió
disfrutar de un agradable recorrido costero entre los municipios de Getxo y
Sopelana. Acantilados, calas y playas presentaban un aspecto mucho más
tranquilo al habitual en las épocas veraniegas. También pudimos “registrar”
algún refugio-observatorio que aún se conserva de los que se construyeron en la
guerra civil. Grandes buques y pequeños veleros se deslizaban sobre las aguas
del Abra exterior.
Al finalizar la ruta (16 km.
aproximadamente), nuestra compañera organizadora nos abrió las puertas de “Ca
Teresa” donde pudimos disfrutar de una ricas viandas que aportamos entre todos.
Pinchando
sobre cualquiera de las fotografías se abre la galería de imágenes.
¡Un dos, un dos!
¡Por los pelos!
Cada una hace la foto como quiere...
...Y cada uno se cuelga como le da la gana ¡Qué mono!
El once titular + el entrenador (el que suele llevar la pelota)